Cinco decisiones estratégicas para fortalecer el primer año universitario
Ingresar a una Institución Universitaria es un logro.
Convertirse en un estudiante comprometido con su trayectoria es un proceso.
Entre ambos momentos existe un periodo decisivo en el que la institución puede hacer mucho para apoyar y facilitar la adaptación, fortalecer el aprendizaje y construir una relación positiva con el estudiante.
La pregunta para los directivos de una Institución además de los jóvenes que hayan ingresado es:
¿Qué experiencias estamos construyendo para ellos durante su primer año?
Algunas ideas que nos pueden ayudar para apoyar el sistema educativo:
1. Diseñar una bienvenida que CONTINÚE DESPUÉS DE LA PRIMERA SEMANA
La inducción no debería terminar con un recorrido por las instalaciones. Conviene acompañar al estudiante durante sus primeras semanas y atender dudas reales de adaptación.
2. Detectar las primeras dificultades académicas
Las primeras evaluaciones ofrecen información valiosa. Identificar rápidamente quién necesita apoyo permite actuar antes de que el rezago se acumule.
3. Fortalecer la capacidad del profesor para acompañar
los profesores de las materias pueden identificar señales que otros sistemas no detectan fácilmente. Necesita herramientas para explicar, motivar, manejar grupos y reconocer cuándo un estudiante requiere apoyo adicional.

4. Hacer de la tutoría una experiencia útil
Cuando el estudiante encuentra en su tutor un espacio para reflexionar, para identificar dificultades, para establecer prioridades y tomar decisiones, las experiencias se convierten en algo valioso y crean la cultura de la Institución no se limita a ser un requisito administrativo.
5. Dar seguimiento a los estudiantes que muestran señales de riesgo
Detectar un problema sin establecer quién actúa y cómo se dará seguimiento deja incompleto el proceso. Una estrategia sencilla y coordinada hacen una diferencia considerable.
El primer año no debe gestionarse como una sucesión de actividades independientes.
Se convierte en una experiencia institucional diseñada para ayudar al estudiante a adaptarse, aprender y avanzar.
Cuando los equipos directivos: Secretaría Académica, Dirección de Carrera, Profesores y Tutoría trabajan con una misma prioridad, la institución aumenta su capacidad para acompañar al estudiante en los momentos en que más lo necesita.
En Educación Inspira reconocemos que fortalecer la permanencia no significa necesariamente agregar más procesos, sino dar mayor sentido y coordinación a los que ya existen.
El desafío:
Si hoy pudiéramos observar la trayectoria de un estudiante durante sus primeros cuatro meses, ¿en qué momento identificaríamos que necesita apoyo?
Gerardo Jiménez León
Educación Inspira
Fortalecimiento de la práctica docente
