LA TUTORÍA EFECTIVA 

No depende solamente de políticas o herramientas

En los últimos años las Instituciones de Educación Superior han fortalecido de distintas maneras sus programas de tutoría académica. Se han diseñado políticas y sistemas como Planes Institucionales de Tutoría y herramientas como Planes de Acción Tutorial, formatos y múltiples acciones de capacitación orientadas a mejorar el acompañamiento estudiantil.

Sin embargo, la experiencia cotidiana dentro de las Instituciones muestra una realidad que es conveniente considerar:

La tutoría efectiva no depende solamente de estas políticas, herramientas, metodologías o procedimientos institucionales.

Gran parte de la efectividad tutorial depende de la capacidad humana del docente para acompañar, escuchar, orientar y generar confianza con sus estudiantes.

Más allá del cumplimiento institucional

En muchas ocasiones la tutoría termina convirtiéndose en una actividad administrativa:

  • Llenar formatos,
  • Registrar entrevistas,
  • Integrar evidencias,
  • Cumplir indicadores institucionales.

Aunque estos elementos forman parte importante de la operación tutorial, no siempre garantizan una relación significativa entre tutor y estudiante.

Hoy los alumnos universitarios enfrentan situaciones cada vez más complejas:

  • Desmotivación,
  • Ansiedad,
  • Problemas familiares,
  • Dificultades emocionales,
  • Incertidumbre profesional y
  • Falta de sentido de pertenencia.

Ante este contexto, el tutor necesita desarrollar competencias humanas que le permitan construir conversaciones más cercanas y efectivas.

La dimensión humana del tutor

Escuchar activamente, formular preguntas adecuadas, manejar conversaciones difíciles y generar empatía son habilidades fundamentales para fortalecer la práctica tutorial.

Muchas veces el estudiante no requiere únicamente una respuesta académica; necesita sentirse escuchado, comprendido y acompañado.

Por ello, fortalecer la dimensión humana del tutor como facilitador representa también fortalecer la experiencia educativa de los alumnos.

Cuando el docente desarrolla mejores competencias conversacionales y humanas, se convierte en el referente que requieren los alumnos para lograr un mejor desempeño académico y, por lo tanto:

  • Mejora la comunicación,
  • Aumenta la confianza,
  • Favorece la participación y
  • Se fortalece el acompañamiento académico.

La tutoría universitaria continúa siendo uno de los espacios más valiosos para apoyar el desarrollo integral de los estudiantes.

Por esta razón, en Educación Inspira hemos evolucionado nuestras experiencias formativas hacia un enfoque más humano, práctico y aplicable a la realidad tutorial de las UIES.

Sostenemos que:

MEJORES PERSONAS FORTALECEN EL ROL TUTORIAL Y DOCENTE.

Hoy más que nunca, fortalecer al tutor también significa fortalecer el papel humano de la educación superior.

Descubre cómo fortalecer mejor a tus tutores 

Y construye mejores experiencias educativas en tu institución.

Gerardo Jimenez L.

Educación Inspira

Fortalecimiento del Sistema Docente y 

Tutorial Universitario

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